¿Qué es la procrastinación?

La procrastinación, o la tendencia a postergar tareas importantes, puede ser una barrera significativa para el éxito personal y profesional, pero hay formas de superarla. 

En algún momento de tu vida, es posible que hayas comprendido que aplazar tus tareas te está generando problemas importantes. Quizá el hecho de dejar pasar las fechas límite te esté causando ansiedad o incluso ponga en riesgo tu trabajo. Es posible que te sientas frustrado porque no estás avanzando en tus objetivos personales o profesionales. Tal vez tardar demasiado en ocuparte de las tareas del hogar esté afectando tus relaciones familiares o tu situación financiera. En cualquier caso, la procrastinación puede tener graves consecuencias para tu carrera y tu vida personal.

Causas de la procrastinación

¿Por qué postergamos nuestras tareas a pesar de los problemas que nos genera? En la mayoría de los casos, el aplazamiento no se debe a la falta de tiempo, sino a las decisiones que tomamos respecto al uso del tiempo, que nos permiten evitar las tareas que estamos posponiendo.

Una de las principales causas de la procrastinación es la ansiedad. Cuando sentimos miedo de no hacer las cosas bien, tendemos a postergarlas. La presión por hacerlo todo de manera perfecta, puede ser abrumadora y generar un bloqueo mental que nos impide avanzar.

Otra causa importante de la procrastinación son las emociones. La tristeza, el enojo y la frustración pueden hacernos sentir abrumados y sin motivación para avanzar en nuestras tareas. En este sentido, es fundamental aprender a gestionar nuestras emociones para no dejarnos dominar por ellas.

Para superar la procrastinación es valioso ser conscientes de nuestras causas personales. Identificar lo que nos detiene y buscar soluciones a nuestras emociones y pensamientos negativos. De esta manera, podemos encontrar la motivación y el enfoque necesario para avanzar en nuestras tareas.

Tipos de procrastinadores: descubre cuál es el tuyo

Si bien todos procrastinamos en algún momento, algunas personas son más propensas a hacerlo que otras. Estas son algunos de los tipos más comunes de procrastinadores:

Impulsivos.

Los procrastinadores impulsivos tienden a posponer las tareas importantes hasta el último minuto. Este tipo de postergador busca la emoción de hacer las cosas bajo presión, pero esto puede ser un problema si el tiempo se acaba y no se puede terminar el trabajo. Para superar la procrastinación impulsiva, establece fechas límite realistas para cada tarea y trata de cumplirlas.

Perfeccionistas.

Los procrastinadores perfeccionistas pueden ser muy críticos consigo mismos y posponer las tareas porque tienen miedo de no hacerlas bien. A menudo se quedan atrapados en los detalles y se preocupan por cosas que realmente no importan. Para superar la procrastinación perfeccionista, trata de establecer expectativas realistas y acepta que el trabajo puede no ser perfecto.

Evitativos.

Los procrastinadores evitativos a menudo posponen tareas importantes porque tienen miedo de fracasar o no tienen la confianza para hacerlas. Este tipo de procrastinador puede sentirse abrumado y paralizado por la tarea, lo que les impide comenzar. Para superar la procrastinación evitativa, divide la tarea en partes más pequeñas y manejables y comienza con algo fácil.

Distraídos.

Los procrastinadores distraídos pueden tener dificultades para concentrarse en una tarea debido a las distracciones que les rodean. Este tipo de procrastinador puede encontrar excusas para no trabajar, como revisar el correo electrónico o las redes sociales. Para superar la procrastinación distraída, trata de eliminar las distracciones tanto como sea posible y crea un ambiente de trabajo productivo.

Emocionales.

Los procrastinadores emocionales pueden posponer las tareas importantes debido a sus estados de ánimo. Si se sienten ansiosos, deprimidos o estresados, pueden encontrar difícil enfocarse en el trabajo. Para superar la procrastinación emocional, trata de practicar técnicas de manejo del estrés, como la meditación o el ejercicio, y trata de encontrar formas de motivarte a ti mismo.

Consejos para dejar de aplazar tareas

Si eres un procrastinador, es importante que aprendas a superar este hábito perjudicial. Aquí hay algunos consejos para ayudarte a vencer la procrastinación:

Identifica tus hábitos.

El primer paso para superar la procrastinación es identificar cuáles son tus hábitos procrastinadores. ¿Qué situaciones o tareas te hacen sentir más propenso a posponerlas? ¿Sueles procrastinar en ciertos momentos del día o en determinadas circunstancias? Una vez que identifiques tus patrones de procrastinación, podrás trabajar para cambiarlos.

Establece metas claras y realistas.

Otro consejo importante es establecer metas claras y realistas. Es más fácil procrastinar cuando no tienes una idea clara de lo que quieres lograr. Si defines objetivos específicos y realistas, tendrás una motivación clara para trabajar en ellos y podrás evitar la procrastinación.

Divide tus tareas en pasos pequeños

A veces, las tareas parecen demasiado grandes o abrumadoras, lo que nos lleva a posponerlas. Si esto te sucede a menudo, divide tus tareas en pasos pequeños y manejables. De esta manera, podrás avanzar poco a poco y te resultará más fácil empezar.

Establece un horario de trabajo

Otro consejo efectivo es establecer un horario de trabajo. Es más fácil procrastinar cuando no tienes una estructura clara para tu día. Si estableces un horario de trabajo y te comprometes a trabajar en tus tareas durante ciertos momentos del día, tendrás menos tentaciones de posponerlas.

Elimina las distracciones

Las distracciones son uno de los mayores obstáculos para la productividad. Si quieres superar la procrastinación, debes eliminar las distracciones. Apaga tu teléfono móvil, cierra las redes sociales y cualquier otra cosa que te distraiga de tu trabajo.

Sé creativo

Busca formas creativas de motivarte a ti mismo. Por ejemplo, puedes recompensarte con algo que disfrutes después de completar una tarea difícil o desafiante.

Practica la empatía contigo mismo

 No te castigues si no cumples con tus objetivos. En cambio, practica la empatía contigo mismo y celebra tus logros, incluso si son pequeños.

Celebra tus éxitos

Por último, pero no menos importante, celebra tus éxitos. A medida que vayas avanzando en tus tareas y superando la procrastinación, tómate un tiempo para celebrar tus logros. Esto te ayudará a mantener la motivación y a seguir adelante.

En resumen, la procrastinación es un problema común que afecta a muchas personas en su vida cotidiana. Sin embargo, no todas las personas procrastinan por las mismas razones, sino que existen diferentes tipos de procrastinadores según las causas subyacentes del problema. Si reconoces que eres propenso a postergar tareas, es importante que identifiques qué tipo de procrastinador eres para poder encontrar estrategias efectivas para superar el problema y mejorar tu productividad y bienestar emocional.

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